La mujer fue detenida y enfrenta cargos por abandono de animal, resistencia al arresto y por proporcionar información falsa u obstruir a un funcionario público, informaron las autoridades.
Según el marco legal aplicable, las sanciones podrían ir desde multas económicas y libertad condicional hasta la prohibición de poseer mascotas o penas de cárcel. En casos de mayor gravedad, el delito puede reclasificarse y derivar en una condena de prisión estatal.
De acuerdo con reportes oficiales, la pasajera dejó al perro —un Goldendoodle de dos años— amarrado en el área de mostradores y se dirigió sola a su puerta de embarque dentro del Aeropuerto Internacional Harry Reid. Al ser confrontada, aseguró que el animal contaba con un dispositivo de rastreo y que alguien pasaría por él más tarde.
El can fue rescatado por una organización local en Las Vegas y trasladado a un hogar temporal, donde permanece bajo resguardo mientras se gestiona su adopción. Fue bautizado como “Jet Blue”.
El hecho ocurrió la noche del 2 de febrero.