El principal signo de la infección es la diarrea intensa o acuosa, pero también puede provocar dolor abdominal, calambres, náuseas, gases, inflamación, fatiga, pérdida del apetito y de peso.
En algunos casos también se presentan vómito, fiebre baja, dolor de cabeza y dolores musculares. Incluso, hay personas que pueden portar el parásito sin presentar síntomas, lo que dificulta detectar la enfermedad.
Si presentas estos síntomas, lo más recomendable es acudir con un profesional de la salud y evitar la automedicación.
¡Ojo con estas verduras!