La isla de Bali, uno de los destinos turísticos más famosos del mundo, enfrenta lluvias históricas que no se veían desde hace 15 años. El agua ha subido por encima de las rodillas, transformando calles y zonas residenciales en auténticas lagunas. Los turistas se han visto obligados a desplazarse en botes inflables, mientras que los residentes locales luchan por mantener la normalidad en medio del caos.
Gaza bajo el agua: Resiliencia de los habitantes entre las recientes inundaciones