¿Sabías que el mar tiene su propio “filtro” natural contra la contaminación?
Se trata de las bolas de Neptuno, formaciones hechas de restos de posidonia oceánica que atrapan microplásticos y otros residuos marinos. Estudios científicos revelan que estas esferas pueden capturar hasta 900 millones de fragmentos de plástico al año en el Mediterráneo.
Aunque no son una solución definitiva, ayudan a concentrar la basura y visibilizar el problema de la contaminación marina. Eso sí, los expertos advierten que quitarlas dañaría el ecosistema. La clave sigue siendo reducir el uso de plásticos y cuidar los océanos desde el origen.