Un ejemplar de Cervus nippon se volvió viral al mostrar una reacción inesperada: al recibir estimulación táctil en la cabeza, respondió como lo haría un perro al ser acariciado.
Las imágenes muestran al ciervo reaccionando de manera involuntaria y repetitiva, un reflejo neurológico que también se observa en los caninos cuando se les acaricia en ciertos puntos
Este comportamiento está relacionado con mecanismos del sistema nervioso, que pueden generar respuestas similares en distintas especies ante estímulos específicos. El caso demuestra cómo, pese a las diferencias biológicas, existen conexiones sorprendentes en la forma en que los animales procesan el contacto.
Un recordatorio de que la naturaleza guarda similitudes insospechadas… y que un gesto de afecto puede cruzar especies.