La NASA, junto con observatorios y científicos de todo el mundo, mantiene una vigilancia constante para identificar objetos cercanos al planeta y calcular su trayectoria.
Cuando se detecta un posible riesgo, especialistas analizan millones de datos para determinar si existe una probabilidad real de impacto. En muchos casos, nuevas observaciones permiten descartar la amenaza, como ocurrió con el asteroide 2024 YR4, que inicialmente generó preocupación y después fue considerado seguro.
Además, la agencia espacial ya ha probado tecnologías para desviar asteroides y prepara nuevas misiones para mejorar la detección temprana, con el objetivo de anticiparse a cualquier posible peligro y proteger al planeta.
¿Sabías que la NASA exploró alguna vez los océanos?