Aunque muchos creen que Internet viaja principalmente por satélites, la realidad es otra,
Más del 95 % de los datos globales se transmiten a través de cables submarinos que cruzan los océanos. Aunque no lo creas, Internet tiene cuerpo, peso y recorrido físico, y ese recorrido va por el fondo del mar.
Aunque solemos hablar de la “nube” como algo etéreo, nuestros mensajes, videos, correos y transacciones dependen de una vasta red de cables submarinos que sostiene la conectividad mundial. Estos cables son la columna vertebral de la economía digital: más rápidos, estables y eficientes que los satélites, transportan la inmensa mayoría de la información que mueve al mundo. El futuro es digital, pero su base sigue anclada, literalmente, en el océano.