¿Alguna vez te has preguntado cómo logran comer los astronautas en el espacio, si allá todo flota?
En la Estación Espacial Internacional no hay gravedad como en la Tierra, pero dentro del cuerpo humano las cosas funcionan distinto. Cuando un astronauta mastica y traga, los músculos de la garganta y el esófago empujan la comida hacia el estómago gracias a un movimiento llamado peristaltismo.
Una vez dentro, los jugos gástricos descomponen los alimentos. Aunque afuera todo flote, dentro del cuerpo la comida no se eleva ni se dispersa, porque los órganos están diseñados para moverla y mantenerla en su lugar.
En la Tierra, la gravedad ayuda, pero no es indispensable. El sistema digestivo funciona como un tubo muscular que empuja los alimentos con contracciones rítmicas, incluso en ausencia de gravedad.