En Morelos, se le conoce como soborno o cohecho al acto de ofrecer dinero o algún tipo de prestación a las autoridades a cambio de realizar u omitir una tarea propia de su cargo.
Recientemente, una usuaria de redes sociales, Paola Meraz, a través de un video en TikTok, confesó haber cometido un soborno durante su educación superior de medicina. Explicó que, por motivos laborales y personales, no logró aprobar dos materias, por lo que pagó 34 mil pesos a profesores y personal administrativo. Sin embargo, al final no le fueron acreditadas sus matrículas. En un segundo video, señaló que aprendió de su error y que no volvería a hacerlo.
No obstante, los cibernautas dejaron una pregunta en el aire: ¿aún podría ser acreedora de una demanda o de alguna acción legal por parte de las autoridades académicas, derivado de su confesión pública?
De acuerdo con el código de conducta de la institución académica, el soborno a un profesor se considera una falta grave, la cual puede derivar en la expulsión definitiva del estudiante, al infringir directamente los valores de honestidad y responsabilidad social que se promueven, motivo por el cual no podría continuar ni permanecer dentro de la facultad de dicha institución.