La congelación es una excelente forma de preservar carnes rojas, pollo y pescado por períodos prolongados, manteniendo su calidad nutricional y seguridad alimentaria. Para lograrlo, es esencial usar un congelador que esté a -18 grados o menos, empaquetar correctamente para evitar quemaduras por congelación y etiquetarla con fechas.
A esta temperatura, los alimentos congelados se mantienen seguros por tiempo indefinido, pero la calidad óptima varía.
Consejos para congelar carnes rojas
Envuélvela en papel para congelador o bolsas selladas al vacío para eliminar el aire y prevenir la oxidación. Congela sólo carne fresca y divídela en porciones. La duración recomendada es de 4 a 12 meses para cortes enteros, y de 3 a 4 meses para carne molida. Evita descongelar a temperatura ambiente, hazlo en el refrigerador para no comprometer la seguridad.
Consejos para congelar para pollo
El pollo entero o en piezas debe congelarse rápidamente tras la compra, envuelto individualmente en plástico o bolsas herméticas. Retira vísceras y exceso de grasa. Puede durar hasta 12 meses entero y 9 meses en partes. Usa empaques resistentes a la humedad para evitar sabores extraños.

Consejos para congelar para pescado
Para pescados magros o grasos, limpia y envuelve en papel impermeable o sumerge en agua antes de congelar. Los magros duran 6 meses y los grasos de 2 a 3 meses, ya que la grasa se oxida más rápido. Evita paquetes con aire y congela plano para un enfriamiento uniforme.

¿Bola de fuego en el cielo?
