Las vacaciones son un momento de diversión y descanso, pero también pueden traer riesgos si no se toman precauciones.
Durante este periodo aumentan los accidentes en casa, en la calle y en espacios recreativos. Caídas, quemaduras, intoxicaciones y golpes son los más frecuentes, especialmente en niñas y niños pequeños.
Para reducir riesgos, especialistas recomiendan:
- Supervisar siempre a los menores en albercas y playas.
- Mantener productos de limpieza y medicamentos fuera de su alcance.
- Evitar que jueguen cerca de estufas, enchufes o herramientas.
- Usar cinturón de seguridad y sillas infantiles en el automóvil.
La vigilancia activa de padres y cuidadores es clave. Un descuido de segundos puede convertirse en un accidente grave. La prevención es la mejor forma de garantizar que las vacaciones sean un recuerdo feliz.