La tarde del martes 19 de mayo de 2026, una intensa tromba con granizada sorprendió a habitantes de la capital de Tlaxcala y varios municipios de la zona centro del estado, dejando calles inundadas, alcantarillas colapsadas y una inusual formación conocida como “víbora de agua”, fenómeno similar a una tromba terrestre que generó alarma entre la población.
La fuerte lluvia provocó afectaciones temporales en la movilidad urbana debido a las corrientes de agua y la acumulación de granizo sobre avenidas y calles del primer cuadro de la ciudad. En distintos puntos se registró acumulación de lodo, piedras y basura arrastradas por la corriente, complicando el tránsito vehicular y peatonal.
Ante la emergencia, autoridades municipales desplegaron una cuadrilla de más de 120 trabajadores para realizar labores de limpieza y retiro de desechos en las zonas afectadas. Las acciones permitieron liberar vialidades y reducir riesgos para la población.
De acuerdo con reportes oficiales, las afectaciones derivadas de la tormenta en Tlaxcala fueron menores, ya que no se reportaron personas lesionadas ni daños materiales graves en comunidades o en el centro monumental de la ciudad.