Tras la difusión de imágenes captadas con drones por organizaciones civiles, las versiones sobre el estado actual de los ejemplares presentan diferencias significativas.
La situación de los nueve delfines en Cancún ha desatado una fuerte controversia entre las denuncias de activistas y las posturas oficiales de las autoridades ambientales.
Colectivos locales señalaron públicamente que los delfines llevan meses confinados en tanques de concreto en condiciones insalubres, dentro de un complejo deteriorado. En contraste, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) emitió comunicados en los que asegura que los ejemplares no se encuentran en abandono, sino bajo el cuidado constante de especialistas y entrenadores.
De acuerdo con la dependencia, trasladarlos en su estado de salud actual representaría un riesgo grave para su vida, por lo que permanecen resguardados en el lugar mientras avanza el procedimiento administrativo correspondiente.