¿Qué es un amor imposible? Es una relación que no logra concretarse ni sostenerse por barreras que no ceden: normas sociales, familia, dinero, distancia, la muerte o, a veces, la más cruel de todas, la falta de reciprocidad. Son amores intensos, idealizados, dolientes; clásicos de la tragedia humana que encarnan la eterna pelea entre la pasión y los límites del mundo real.
Según la experiencia de muchos cibernautas, en el llamado Día de los Amores Imposibles hay un consenso claro y sin romanticismos baratos: el amor tiene que coincidir en tiempo y lugar. No basta sentir; hay que estar. No sirven las fantasías eternas ni los “algún día”. Ambas personas deben querer —y poder— convertir el sentimiento en hechos.
Esta conmemoración nació y se expandió en la dinámica digital cada 16 de febrero como un contrapeso al Día de los Enamorados: un espacio creado por y para corazones rotos, invisibles o incomprendidos, donde la herida también tiene voz.
De acuerdo con psicólogos, para provocar un giro real en un corazón herido es clave escribir, realizar actividades que favorezcan la química cerebral y refugiarse en amigos y familia. No es huir del dolor, es reconstruir el autovalor.