Cuando una herida cicatriza, el cuerpo produce colágeno para reparar la piel. Sin embargo, en algunos casos este proceso se vuelve más intenso y aparecen cicatrices elevadas.
Entre las más conocidas están la cicatriz hipertrófica y el queloide, dos alteraciones que comparten características, pero que tienen diferencias importantes en su apariencia y evolución.
¿Cómo distinguir una cicatriz hipertrófica de un queloide?
Aunque muchas personas creen que cualquier cicatriz abultada es un queloide, no siempre es el caso e identificar correctamente el tipo de cicatriz puede ser útil para entender si puede mejorar en apariencia.
La cicatriz hipertrófica se caracteriza por crecer únicamente dentro del área donde ocurrió la lesión original. Generalmente aparece semanas después de alguna alteración en la piel y suele verse roja, firme y elevada. Con el paso del tiempo puede disminuir de tamaño y volverse menos evidente.
Por otro lado, el queloide tiene un comportamiento diferente y no respeta los límites de la herida y continúa extendiéndose hacia la piel sana alrededor y puede seguir expandiéndose con el paso del tiempo. Además, algunas personas pueden presentar comezón o sensibilidad en la herida.
La cicatriz redonda en el brazo: una huella que muchos mexicanos comparten
