La tensión fue máxima, pero el director del plantel reaccionó con rapidez y logró desarmarlo antes de que disparara.
El directivo enfrentó al atacante, lo sometió y entregó el arma a las autoridades. Gracias a su intervención, ningún estudiante ni profesor resultó herido. La policía llegó minutos después y detuvo al agresor.
El caso se difundió en medios y redes sociales, donde se destacó la valentía del director. Padres de familia y alumnos lo calificaron como un héroe que salvó vidas. Al mismo tiempo, el hecho reavivó el debate sobre la seguridad escolar en Estados Unidos.
Ajuste de cuentas: padre e hijo atacan a un hombre