Un niño fue caracterizado como Freezer, el icónico villano de Dragon Ball. Sin embargo, para lograr el color blanco y morado, sus padres utilizaron pintura látex para paredes —también conocida como pintura vinílica— en lugar de maquillaje corporal especializado.
Al secarse, la pintura industrial formó una capa impermeable que se adhirió con fuerza a la piel del menor, lo que volvió su retiro extremadamente difícil y doloroso. En los videos difundidos en redes sociales, se observa a los adultos intentando limpiarlo con agua, jabón e incluso raspando con las uñas, sin éxito inmediato, lo que generó momentos de desesperación.
Especialistas advierten que el uso de pintura para interiores sobre la piel puede provocar irritaciones severas, intoxicación o reacciones alérgicas, ya que estos productos contienen químicos no diseñados para el contacto prolongado con el cuerpo humano.