En el estado de Bihar, India, JP Yadav —conocido como “Yarp Mitra”, amigo de las serpientes— realizaba una reubicación de cobras en una zona residencial. Durante la maniobra, una cobra irritada lo mordió en la mano, inyectándole veneno letal ante decenas de testigos. Yadav intentó encerrar al reptil, pero colapsó segundos después. La serpiente escapó, generando pánico entre los presentes. Nadie se acercó hasta que el animal se alejó. Fue trasladado al hospital, pero ya no tenía signos vitales.
El caso ha desatado debate sobre los riesgos de manipular fauna salvaje sin protocolos adecuados. Expertos en conservación piden mayor regulación, uso de equipo especializado y campañas de educación ambiental.
JP Yadav dedicó su vida a proteger serpientes, pero su pasión terminó en tragedia. Su historia nos recuerda que la naturaleza merece respeto, y que la seguridad nunca debe dejarse de lado.
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