La celebración del Domingo de Resurrección en Brasil se convirtió en tema de debate internacional luego de que un dron fuera utilizado para transportar la Hostia consagrada durante una misa católica celebrada en abril de 2018. El hecho ocurrió en la Parroquia de São Geraldo Magela, ubicada en el municipio de Sorocaba, en el estado de São Paulo.
Durante la ceremonia religiosa, el dispositivo aéreo recorrió el pasillo central del templo llevando la custodia hasta el altar, mientras era controlado a distancia por un hombre situado en la entrada de la iglesia. Debajo del aparato, una feligresa caminaba guiándolo y ayudando a estabilizarlo antes de entregarlo finalmente al sacerdote frente a los asistentes.
Las imágenes del momento rápidamente se viralizaron en redes sociales y provocaron opiniones divididas entre fieles y líderes religiosos. Mientras algunos consideraron el uso de tecnología como una forma innovadora de acercar la fe a nuevas generaciones, otros señalaron que el acto rompía con la solemnidad y el respeto tradicionales de la liturgia católica.
Tras la controversia, el Arzobispo de Sorocaba intervino de manera directa y estableció medidas institucionales para prohibir estrictamente este tipo de prácticas tecnológicas en futuras celebraciones religiosas de la región.