Si te obsesiona desinfectar los alimentos antes de guardarlos en el refrigerador, asegúrate de hacerlo correctamente. Una buena desinfección no solo ayuda a eliminar bacterias, también permite que los alimentos conserven su frescura por más tiempo.
Las fresas, por ejemplo, son una fruta de temporada que suele manipularse con especial cuidado, ya que pueden ser portadoras de bacterias como salmonella, listeria o E. coli. Sin embargo, existe un error muy común al momento de desinfectarlas: retirar la hoja verde antes del lavado.
Ese pequeño hábito puede provocar que la fruta se deteriore más rápido. Lo recomendable es mantener el pedúnculo durante y después del proceso de desinfección, ya que actúa como una barrera natural que evita que el agua y las bacterias entren en la pulpa y aceleren su descomposición.
Las hojas verdes deben retirarse únicamente antes de consumirlas. Además, al momento de comprarlas, procura elegir fresas de color rojo brillante y uniforme, con textura firme y un aroma dulce, señales de que están frescas y en buen estado.