La Biblia ha sido testigo de muchos momentos importantes en la historia de la humanidad. Aunque no todos la consideran un libro legítimo de la Palabra de Dios, es innegable su valor cultural, artístico, social y, por supuesto, espiritual. A lo largo de los siglos, ha influido en la forma de pensar, creer y organizar la vida de millones de personas.
Además de los textos bíblicos, existen otros escritores que mencionan a Jesucristo. Uno de los más importantes fue Flavio Josefo, historiador judío del siglo I, quien habló sobre su vida, su muerte y el impacto de sus seguidores en el libro conocido como Testimonio Flaviano.
De acuerdo con Josefo, Jesús fue un “hombre sabio” que realizó “obras sorprendentes”, enseñó a muchas personas y fue condenado a morir en la cruz por Poncio Pilato. Su relato describe a Jesús como una figura histórica real en la Palestina del siglo I, cuyo movimiento continuó incluso después de su muerte, sin afirmar directamente su carácter mesiánico.