Internado por neumonía en un hospital de Guarulhos, Sao Paulo, Benedicto de Lima pidió como último deseo ver a su esposa Nilta, con quien compartió 68 años de matrimonio. Cuando ella entró a la habitación, él la saludó con un ‘¡Hola, mi amor!’, recibió un beso en la frente y cerró los ojos para siempre.
El video, grabado por su nieta, se viralizó en marzo de 2026. Miles de usuarios reaccionaron con mensajes de tristeza y admiración: ‘Esto es lo más bello y lo más triste que he visto’, ‘Es mejor morir habiendo sentido amor verdadero’
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