Chanchal, una elefanta de entre 65 y 70 años que vivía en Hathi Gaon (la llamada “Aldea de los Elefantes”) en Jaipur, India, murió recientemente en medio de una fuerte polémica internacional, luego de haber sido pintada de rosa para una sesión fotográfica artística.
En noviembre de 2025, la fotógrafa rusa Julia Buruleva utilizó a Chanchal para un proyecto visual en el que el animal fue cubierto completamente con pigmento rosa, con el objetivo de armonizar con la estética de Jaipur, conocida como la “Ciudad Rosa”. La elefanta falleció en febrero de 2026, lo que provocó indignación en redes sociales y entre organizaciones animalistas, que señalaron que los químicos de la pintura o el estrés de la sesión pudieron afectar su salud.
Sin embargo, autoridades locales y el comité de Hathi Gaon aseguraron que la muerte ocurrió por causas naturales, debido a su avanzada edad. También explicaron que se utilizó gulal orgánico —un polvo vegetal común en el festival Holi— y que Chanchal fue lavada 30 minutos después de la sesión para evitar daños.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de elefantes en actividades turísticas, sesiones fotográficas y entretenimiento. Ambientalistas exigen su prohibición total y proponen alternativas como elefantes robóticos, mientras el Departamento Forestal de Rajastán ya inició una investigación tras la indignación global.