Pero, ¿sabías que este recurso también tiene un tiempo límite de consumo seguro?
Especialistas explican que, una vez abierto, el agua de garrafón debe consumirse en un plazo máximo de 7 días. Esto se debe a que, al estar en contacto con el aire y el ambiente, puede contaminarse con microorganismos y perder su calidad.
El tiempo de conservación depende de:
- La higiene del dispensador o recipiente.
- La temperatura del lugar donde se almacena.
- La exposición al sol o calor, que acelera la proliferación de bacterias.
Para garantizar seguridad:
- Mantén el garrafón en un sitio fresco y limpio.
- Evita manipularlo con las manos sucias.
- Lava regularmente el dispensador o base.
Caos en pista de esquí: trineo inflable de Super Mario se sale de control en Japón