Una tragedia ocurrida en un complejo residencial volvió a encender las alarmas sobre los riesgos de las descargas eléctricas en fuentes y áreas acuáticas recreativas. De acuerdo con reportes, una falla en el sistema eléctrico habría provocado que el agua quedara energizada, convirtiéndose en una trampa mortal para la víctima.
Especialistas advierten que las instalaciones con bombas sumergibles, luces o cableado subacuático pueden presentar fugas de energía cuando existe falta de mantenimiento, deterioro en el aislamiento o ausencia de una correcta conexión a tierra. Al entrar en contacto con el agua electrificada, el cuerpo humano funciona como conductor, provocando una parálisis muscular inmediata conocida como “atrapamiento por choque”.
La descarga puede interrumpir el ritmo cardíaco o respiratorio en segundos, causando desmayo y posterior ahogamiento, incluso en zonas poco profundas. Autoridades y administraciones de parques residenciales deben realizar inspecciones constantes en sus sistemas eléctricos para prevenir accidentes fatales. Expertos recomiendan jamás ingresar al agua para rescatar a una persona sin antes cortar el suministro eléctrico.