Una corriente de resaca es un canal de agua estrecho y potente que fluye desde la orilla hacia mar adentro. Se trata del mecanismo natural del océano para devolver el agua que las olas acumulan en la costa. Estas corrientes pueden alcanzar velocidades de hasta 8 pies por segundo, superando incluso a un nadador olímpico.
A simple vista suelen parecer zonas tranquilas e ideales para nadar, pero esconden un riesgo considerable. Existen señales clave para identificarlas: cambios en el color del agua (más oscuro), espacios o “huecos” en el oleaje y áreas donde las olas parecen romper con menor fuerza.
Recientemente, un video difundido en redes sociales permitió observar este fenómeno en tiempo real. En las imágenes, una influencer tailandesa se encontraba grabando contenido en la playa cuando fue sorprendida por una fuerte corriente de resaca. La grabación muestra cómo coloca su teléfono en la arena para registrar su entrada al mar, pero en cuestión de segundos una corriente intensa, acompañada de una ola de gran tamaño, la arrastra fuera del encuadre.