Las imágenes, grabadas en una zona turística de Río de Janeiro, muestran cómo la discusión con un mesero escaló a un acto ofensivo que provocó indignación inmediata.
El caso no se quedó solo en redes: autoridades brasileñas intervinieron y determinaron que la mujer no podrá salir del país mientras continúa la investigación, además de imponerle monitoreo electrónico. Aunque la influencer ofreció disculpas públicas, el debate sobre racismo, privilegio y responsabilidad digital sigue encendido.
Desaparición de influencer Nicole Pardo Molina en Culiacán Sinaloa