Nutricionistas señalan que bajar de forma rápida sí es posible, siempre que se haga de manera saludable y sostenible.
Entre las opciones más recomendadas están las dietas basadas en proteínas magras, ideales para mantener la saciedad y la masa muscular; los planes ricos en fibra, que ayudan a controlar el apetito; la inclusión de grasas saludables como aguacate y pescado; y las dietas con alto contenido de agua, que aportan volumen sin calorías vacías.
Además, expertos señalan que prácticas como el ayuno intermitente pueden funcionar, pero solo bajo supervisión profesional. La clave sigue siendo una alimentación equilibrada, acompañada de ejercicio y constancia.
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