¿Te dan ganas de tatuarte con tus amigos, tu familia o tu pareja? El estilo ornamental se está robando la escena en el mundo del tatuaje, gracias a su estética minimalista, elegante y versátil. Lo mejor: permite crear piezas que se complementan entre sí y pueden distribuirse en distintas partes del cuerpo, como si cada tatuaje fuera un fragmento de una misma historia.
Este estilo mezcla la sutileza de la línea fina y el dotwork con diseños delicados: pequeños mandalas, patrones geométricos y enredaderas sutiles que fluyen con la anatomía. No es solo tendencia, es herencia viva. Sus raíces se hunden en prácticas ancestrales de distintas culturas del mundo, donde los tatuajes funcionaban como marcas tribales, rituales o símbolos de estatus. Hoy, lo antiguo dialoga con el futuro… y la piel se vuelve lienzo con memoria.