El uso de audífonos Bluetooth se ha vuelto parte de la vida cotidiana para millones de personas, ya sea para escuchar música, trabajar o hacer llamadas. Sin embargo, han surgido dudas sobre si su frecuencia y señal inalámbrica pueden representar un riesgo para la salud. La pregunta es válida, pero la respuesta (con base científica), es más clara de lo que parece.
¿Qué frecuencia utilizan los audífonos Bluetooth?
Los audífonos Bluetooth operan en la banda de 2.4 gigahertz (GHz), la misma que utilizan dispositivos de uso cotidiano como el Wi-Fi doméstico, teclados inalámbricos, controles remotos y otros accesorios electrónicos.
Esta señal corresponde a radiación no ionizante, lo que significa que no tiene la capacidad de alterar células ni dañar el ADN, a diferencia de radiaciones peligrosas como los rayos X o la radiación nuclear.
¿Esa frecuencia representa un riesgo para la salud?
De acuerdo con estudios científicos, no existe evidencia concluyente que demuestre que la frecuencia utilizada por los audífonos Bluetooth cause daños a la salud. Además, estos dispositivos emiten señales de muy baja potencia, generalmente de apenas unos cuantos milivatios, muy por debajo de los límites considerados riesgosos.
Incluso, la señal Bluetooth es considerablemente menor a la que emite un teléfono celular, y los modelos más recientes ajustan automáticamente su potencia para reducir aún más la exposición.
Entonces, ¿cuál es el verdadero riesgo al usar audífonos?
El principal riesgo no está en la frecuencia ni en la señal, sino en el volumen y el tiempo de uso. Escuchar audio a niveles elevados durante periodos prolongados puede provocar daño auditivo irreversible, fatiga en el oído y otros problemas relacionados con la audición.
Especialistas recomiendan no superar el 60% del volumen máximo y hacer pausas frecuentes para evitar afectaciones a largo plazo.
Escándalos en la industria musical y el reciente caso de Julio Iglesias
