La vitamina D es indispensable para mantener los huesos fuertes, un sistema inmunológico saludable y un buen funcionamiento muscular. Sin embargo, muchas personas presentan niveles bajos sin darse cuenta.
La falta de esta vitamina puede manifestarse con cansancio constante, dolor muscular, debilidad, cambios en el estado de ánimo e incluso problemas para dormir. Además, una deficiencia prolongada puede aumentar el riesgo de osteoporosis y fracturas.
¿Cómo aumentar los niveles de vitamina D?
La principal fuente de vitamina D es la exposición moderada al sol. Tomar unos minutos de sol puede ayudar al organismo a producirla de forma natural. Sin embargo, deberás considerar las horas más dañinas y evitarlas al realizar esta actividad.
También es recomendable incluir en la alimentación pescados grasos como salmón, sardinas y atún, así como yema de huevo.
Para conocer si existe una deficiencia, lo más adecuado es realizar un análisis de sangre, pero primero deberás acudir al médico para que sea el especialista quien determine si es necesario.
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