Un destello rompió la rutina del sur y convirtió la noche en espectáculo. Entre la noche del lunes 27 y la madrugada del martes 28 de abril de 2026, un bólido —un meteoro extremadamente brillante— cruzó el cielo de Argentina y Uruguay, dejando a miles mirando hacia arriba como si el tiempo se hubiera detenido.
El fenómeno fue visible en la Patagonia, el sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro, e incluso sorprendió durante el atardecer. Testigos describieron una bola de fuego de gran magnitud, con tonos verdes, chispas intensas y una estela que parecía sacada de otra galaxia.
La explicación es menos mística, pero igual de fascinante: una roca espacial que se desintegró al entrar a la atmósfera. No hubo daños, solo asombro colectivo.
A veces el universo no avisa… solo aparece, brilla y desaparece. Y nos recuerda que allá arriba, todo sigue en movimiento.