Aunque parecen inofensivos, los tickets de compra podrían convertirse en un enemigo silencioso para la salud. La mayoría de los recibos impresos en tiendas, supermercados y restaurantes están elaborados con papel térmico, un material que utiliza químicos como el Bisfenol A (BPA) o el Bisfenol S (BPS) para generar la impresión mediante calor. Especialistas advierten que hasta el 90% de estos comprobantes contienen BPA, una sustancia relacionada con alteraciones hormonales.
El problema no termina ahí. Aunque muchas empresas reemplazaron el BPA por BPS debido a regulaciones internacionales, investigaciones recientes señalan que ambos compuestos podrían tener efectos similares en el organismo. Estas sustancias se encuentran libres en la superficie del papel, lo que facilita su absorción a través de la piel, especialmente cuando las manos están húmedas o tienen gel antibacterial.
Los disruptores endocrinos han sido vinculados con problemas de fertilidad, obesidad y algunos tipos de cáncer. Para identificar este tipo de papel, basta con notar si el ticket tiene textura brillante y si la impresión se borra al rasparla con la uña.
Expertos recomiendan optar por tickets digitales, lavarse las manos después de manipular recibos y evitar reciclar este tipo de papel para reducir riesgos ambientales y de salud.