En plena temporada de calor, una condición silenciosa puede convertirse en emergencia: la hipertermia. A diferencia de la fiebre, aquí el cuerpo no eleva la temperatura por infección, sino que se ve rebasado por el calor externo.
Las causas principales:
Exposición prolongada al sol sin protección.
Actividades físicas intensas en días de calor extremo.
Falta de hidratación, que impide al cuerpo regular su temperatura.
Ambientes cerrados y poco ventilados que acumulan calor.
Y los sintomas a tomar en cuenta:
Piel caliente y enrojecida.
Mareo y dolor de cabeza.
Debilidad y fatiga extrema.
En casos graves: confusión, desmayo o pérdida de conciencia.
La hipertermia puede evolucionar hacia un golpe de calor, condición que compromete órganos vitales y puede ser mortal si no se atiende de inmediato. Detectarla temprano es fundamental.