Las bajas temperaturas que azotan a Nueva York han obligado a cientos de personas en situación de calle a buscar refugio en lugares insólitos: las alcantarillas.
De acuerdo con reportes locales, los homeless utilizan las alcantarillas porque ahí la temperatura es más cálida que en la superficie. El vapor que emana de las tuberías de calefacción se convierte en un recurso vital para sobrevivir al frío extremo.
Las autoridades han reconocido que el invierno de este año ha sido uno de los más duros, y que la falta de albergues suficientes obliga a muchos a improvisar refugios en condiciones precarias y peligrosas.
El fenómeno ha generado debate sobre la crisis de vivienda y la necesidad de reforzar programas de apoyo para las personas sin hogar. Mientras tanto, las imágenes de hombres y mujeres refugiados bajo las calles de Nueva York se han viralizado en redes sociales.
Una muestra de cómo la desigualdad y el clima extremo se cruzan en una de las ciudades más ricas del mundo.