Las intensas lluvias registradas a finales de febrero del 2026, en Semarang, provincia de Java Central, Indonesia, provocaron severas inundaciones en distintos sectores de la ciudad.
La combinación de precipitaciones constantes y mareas altas elevó el nivel del agua en varias zonas urbanas. Calles, viviendas y comercios quedaron anegados, generando complicaciones en la movilidad y afectando la vida cotidiana de miles de habitantes.
Autoridades locales desplegaron brigadas de emergencia para apoyar a la población y monitorear el nivel de las aguas. La prioridad es garantizar la seguridad de las familias y reducir el impacto en las zonas más vulnerables.