En un pequeño pueblo de Arizona, una historia inspiradora se ha vuelto viral: una abuela de 81 años decidió convertirse en gamer para ayudar a financiar el tratamiento contra el cáncer de su nieto.
Con el apoyo de su familia, la abuela comenzó a transmitir partidas en línea y a participar en comunidades digitales. Su carisma y determinación rápidamente conquistaron a miles de seguidores, quienes se sumaron con donaciones y apoyo.
Lo que inició como una alternativa para recaudar fondos se transformó en un fenómeno de solidaridad. Usuarios de distintas partes del mundo se conectan para verla jugar, compartir mensajes de aliento y aportar económicamente.
Gracias a esta iniciativa, la familia ha podido cubrir parte de los gastos médicos, demostrando que la tecnología puede ser una herramienta poderosa para enfrentar la adversidad.