Estas vacaciones, la mejor medida es la vigilancia y el cuidado. Porque nada vale más que la vida de nuestras niñas y niños.
En albercas, parques o incluso en casa, los accidentes más comunes son:
- Ahogamientos por falta de supervisión.
- Quemaduras en la cocina o por exposición al sol.
- Intoxicaciones al ingerir agua contaminada o productos de limpieza.
- Caídas y golpes durante el juego.
Para reducir riesgos, especialistas recomiendan:
- Supervisar siempre a los menores en cuerpos de agua y nunca dejarlos solos.
- Usar chalecos salvavidas y protector solar.
- Evitar que entren a la alberca justo después de comer.
- Mantenerlos hidratados y limitar la exposición al sol.
Si ocurre una caída, quemadura o intoxicación, lo más importante es acudir de inmediato a un centro de salud. No se deben aplicar remedios caseros ni automedicar a niñas y niños.
Cuidar a las infancias durante vacaciones