Cada temporada, millones de mariposas monarca en México llegan tras migrar desde Canadá y Estados Unidos, recorriendo hasta 4,500 km. Su destino: los bosques de oyamel en Michoacán y Estado de México, donde encuentran el clima ideal para sobrevivir al invierno.
Este fenómeno natural destaca por su precisión: generación tras generación sigue la misma ruta sin haberla recorrido antes. Durante su estancia, las monarcas se agrupan en enormes colonias, regulan su temperatura y se preparan para reproducirse antes de emprender el regreso al norte en primavera.
Además de su belleza, son clave para el ecosistema como polinizadoras. Sin embargo, enfrentan amenazas como la deforestación y el cambio climático, por lo que su conservación es vital para mantener este espectáculo único en el mundo.