En una ciudad de China, testigos presenciaron cómo una mujer arrojó a su hija de apenas 3 años desde un puente. El acto fue tan repentino como brutal, dejando a los presentes en estado de shock.
La menor fue rescatada con vida y trasladada de urgencia a un hospital, donde recibió atención médica. La madre fue detenida por las autoridades, quienes investigan las circunstancias y motivos detrás de este acto.
Este hecho recuerda que la violencia contra los niños es una amenaza que debe ser atendida con rapidez. La prevención, la denuncia y el apoyo psicológico son esenciales para proteger a los más vulnerables.