Nunca coloques tu cama en un rincón. De acuerdo con el feng shui, esa posición se conoce como “cama atrapada”, ya que la energía tiende a estancarse entre las esquinas, afectando el descanso y la armonía en la pareja.
Dormir pegado a la pared también puede simbolizar una desconexión emocional e incluso una sensación de falta de control en tu vida.
La ubicación ideal es con la cama frente a la puerta, en lo que se conoce como “posición de mando”, lo que favorece equilibrio, seguridad y claridad.
Para liberar la energía acumulada, puedes colocar un cuarzo blanco en la esquina de la cabecera y así propiciar un descanso más ligero y reparador.