En las últimas semanas, los nuevos brotes de sarampión registrados en distintos países han generado preocupación en la población sobre la posibilidad de que la enfermedad pueda derivar en una pandemia. Y es que, la alta capacidad de contagio del virus y la disminución en las coberturas de vacunación en algunas regiones, ha encendido las alertas sanitarias.
¿Por qué están aumentando los brotes de sarampión?
El principal factor detrás del repunte de casos es la baja cobertura de vacunación, ya sea por falta de acceso a servicios de salud, retrasos en esquemas de inmunización o desinformación sobre las vacunas.
Cuando la vacunación desciende por debajo de niveles seguros, el virus encuentra condiciones favorables para propagarse rápidamente, especialmente en comunidades donde hay niños y adultos no inmunizados.
¿Puede el sarampión convertirse en una pandemia?
De acuerdo con los especialistas en la salud, aunque el sarampión es altamente contagioso, no reúne las condiciones para convertirse en una pandemia como las provocadas por virus nuevos, ya que existe una vacuna eficaz y ampliamente conocida.
Sin embargo, advierten que sí pueden presentarse brotes regionales de gran magnitud si no se refuerzan las campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica, lo que podría saturar sistemas de salud locales.
Medidas necesarias para evitar una propagación mayor
La principal herramienta para prevenir brotes extensos de sarampión sigue siendo la vacunación completa, especialmente en niñas y niños. Además, la detección temprana de casos y el aislamiento oportuno ayudan a cortar cadenas de transmisión.
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