Despertar con un dolor agudo en las piernas o pantorrillas no es normal. Los calambres nocturnos son contracciones involuntarias que interrumpen el sueño y pueden ser una señal de que tu cuerpo necesita atención.
Las causas principales son:
Deshidratación durante el día.
Deficiencia de minerales como potasio, magnesio o calcio.
Fatiga muscular por exceso de actividad física.
Mala circulación sanguínea.
Posturas prolongadas al dormir.
Durante la noche, el reposo favorece que los músculos se contraigan si existe alguno de estos factores
Los síntomas asociados son:
Dolor repentino e intenso.
Rigidez muscular.
Sensación de tensión extrema.
Dolor residual tras el episodio.
Repetición en una misma noche.
Los especialistas recomiendan para prevenirlos:
- Mantenerse hidratado durante el día.
- Consumir alimentos ricos en minerales como plátano, espinaca y nueces.
- Estirar los músculos antes de dormir.
- Evitar exceso de ejercicio nocturno.
- Mantener una postura adecuada al descansar.