Si la ves blanca, podría tratarse de candidiasis, liquen plano o incluso leucoplasia, una afección precancerosa. Sí es amarilla o naranja, probablemente tienes un exceso de bacterias en la boca, provocado por fumar, deshidratación o mala higiene. Pero sí es roja como fresa, puede estar relacionada con fiebre escarlatina o deficiencias vitamínicas.
La lengua también puede presentar grietas, estar seca o cubierta de una capa gruesa conocida como saburra. No es solo estética, estos signos podrían revelar infecciones, problemas digestivos o inmunológicos.
Por eso, revisar tu lengua debería ser parte de tu rutina diaria. ¡Tan importante como cepillarte los dientes!
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