Este fenómeno ocurre cuando un animal se vuelve viral gracias al cine, la televisión o internet y aumenta el interés por tenerlo como mascota, muchas veces sin conocer los cuidados que requiere. El término surgió tras el éxito de la película “Buscando a Nemo”, cuando creció la demanda de peces payaso.
Aunque no existe evidencia de que esté aumentando la compra de patos domésticos, en redes sociales algunos usuarios temen que la fama de Merlín motive decisiones impulsivas.
¿Es legal tener un pato como mascota?