En un país como México, donde los sismos son parte constante del día a día, la prevención no es algo opcional. Aunque los eventos naturales como los temblores no pueden ser prevenidos con días de antelación, sí contamos con segundos que marcan la diferencia y reaccionar de manera oportuna puede evitar una tragedia.
¿Qué hacer antes de un sismo?
Antes de un sismo, es fundamental contar con un plan familiar, identificar rutas de escape y zonas seguras donde podamos resguardarnos. Esto podemos planearlo con antelación y avisar a todos los miembros del hogar sobre esto. También es esencial preparar una mochila de emergencia y un botiquín de primeros auxilios.
En caso de que la alerta sísmica nos avise de este fenómeno, lo primordial será mantener la calma y dirigirse a los puntos de seguridad antes de que comience el movimiento.
¿Qué hacer durante un sismo?
Cuando el movimiento ya sea perceptible y te encuentres dentro de algún inmueble, deberás mantenerte alejado de objetos que puedan llegar a caerse. No intentes salir corriendo ni utilizar elevadores; la evacuación podrás realizarla una vez haya finalizado el temblor. Si te encuentras en la calle, aléjate de cables, árboles o postes de luz y busca un espacio abierto.
¿Qué hacer después de un sismo?
Después del sismo, revisa si hay personas heridas y posibles daños en el lugar. Evita encender fuego por posibles fugas de gas y prepárate para posibles réplicas. Mantente informado a través de canales oficiales y evita la difusión de información falsa.
Los sismos más importantes en México
