Este miércoles 25 de febrero de 2026, la Iglesia Católica conmemora la vida y obra de San Valerio de Astorga, un confesor del siglo VII reconocido por su perseverancia y su vida de oración.
Nacido en Astorga, San Valerio quiso ingresar al monasterio fundado por San Fructuoso en Compludo, pero al no lograrlo, decidió vivir como ermitaño en la comarca de El Bierzo. Su vida estuvo marcada por la penitencia, la oración y la paciencia en la adversidad, convirtiéndose en ejemplo de fe y resiliencia.
Además de San Valerio, el santoral recuerda a San Néstor de Magydos, obispo y mártir del siglo III, quien defendió a las comunidades cristianas durante las persecuciones del emperador Decio en la actual Turquía.
El santoral nos invita a mirar la historia de quienes dedicaron su vida a la fe, recordando que su legado sigue siendo faro de inspiración para los creyentes de hoy.