Aunque parece un detalle menor, la ciencia explica que el orden cambia la experiencia. Cuando pones primero la leche, el cereal flota y se hidrata de inmediato, lo que lo hace más suave y menos crujiente. Cuando pones primero el cereal, controlas mejor la cantidad y la leche lo cubre gradualmente, manteniendo más tiempo la textura crujiente.
La técnica correcta para lavarse las manos