Muchas personas hablan de la “alergia de primavera” cuando llega esta temporada, pero en realidad se trata de un mito, pues realmente no existe una fiebre real causada por el cambio de estación. Lo que ocurre es una rinitis alérgica estacional, comúnmente conocida como fiebre del heno, que es una reacción alérgica al polen que liberan árboles, pastos y flores en esta época del año.
¿Cuáles son los síntomas de la “fiebre de primavera”?
Los principales síntomas incluyen:
- Estornudos repetitivos
- Nariz congestionada o que gotea
- Picazón intensa en nariz
- Ojos, garganta y oídos, ojos rojos y llorosos
- Goteo posnasal
- Tos seca
- Sensación de fatiga
¿Cómo contrarrestar la “fiebre de primavera”?
La mejor estrategia es reducir la exposición es evita salir en horas de mayor concentración de polen, mantener ventanas cerradas, usar gafas de sol y lavar el cabello y la cara al llegar a casa. Tomar antihistamínicos, usar sprays nasales con corticoides y enjuagues nasales con solución salina también es un gran método. En casos intensos consulta a un médico especialista.
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