El 20 de marzo de 2026 llega el equinoccio de primavera, un momento de equilibrio entre la luz y la oscuridad que, desde tiempos ancestrales, se celebra con rituales de renovación y energía.
Es el instante en que el día y la noche duran lo mismo. Para muchas culturas, simboliza el inicio de un nuevo ciclo, la fertilidad de la tierra y la oportunidad de sembrar intenciones.
Entre los rituales más practicados están:
- Limpieza energética con sahumerios de copal o hierbas.
- Meditación al amanecer, para recibir la primera luz equilibrada del año.
- Ofrendas de semillas y flores, como símbolo de prosperidad.
- Baños de hierbas para atraer salud y abundancia.
Cada año, miles de personas acuden a zonas arqueológicas como Chichén Itzá o Teotihuacán para vivir la experiencia colectiva. En redes sociales, los rituales se comparten como tendencia, mezclando tradición con espiritualidad contemporánea.